Coqueteando con la huesuda

La muerte nos lleva a pensar en muchas cosas, pero nadie se pone a pensar en lo que pasa por la cabeza de alguien con alguna idea de querer sentir o vivir la muerte. Pero lo menos que uno se imagina es pensar en que una joven en pleno vigor pueda llegar a pensar en coquetear con la muerte solo porque piensa que su vida no tiene sentido, pero pasó por la cabeza de la joven Julia que solo porque su papa no logró darle la fiesta que ella quería para sus 15 años.

Julia una chava, alegre, con una visión de la vida que a muchos le sorprendería, con muchos objetivos y metas que sabía que tenía que cumplir para poder ella sentirse feliz. Pero los malditos estereotipos lograron entrar en la cabeza de Julia, la presión de grupo y la imagen de la sociedad penetró tanto a Julia que, al ver su fiesta de 15, la cual sería la que muchas quisieran, ella no se conformó e hizo lo que nunca imaginamos de ella.

Entrando al baño del hotel, con uno de los muchos cuchillos que había en cada mesa de invitados, se encierra y lo único que piensa es en la vergüenza que acaba de pasar pero no sabe el daño que le hará a una persona que ni siquiera se imagina, pero lo hace, si, Julia se clava el cuchillo en la pierna y se suicida pero más que eso lo único que hizo fue darle un cuerpo más a la huesuda del cual puede presumir que consiguió.

Reclamándole al remordimiento
El dolor lo consume, no puede creer que este enterrando al amor de su vida y que nunca tuvo el valor para poder decirle todo lo que sentía, que por más que trató de demostrárselo ella siempre volteó a ver a otros chavos. Era el entierro que más le había dolido por todo lo que no había hecho por ella, todo lo que siempre quiso hacer pero que ella simplemente no dejo que lo hiciera.

Si, así se siente Carlos, el siempre enamorado de la chica que para él era con la que pasaría el resto de su vida, pero ella simplemente decidió cortar con la suya antes de que él pudiera hacer algo. Era alguien que no tenía mucho económicamente, pero era del corazón más grande que podía existir, siempre trató de darse a conocer por sus valores y sentimientos, pero nunca fue correspondido por la persona que él deseaba.

No tenía culpa ni remordimiento simplemente tenía odio y frustración hacia él por no tener las agallas de poder gritar al mundo lo que sentía por Julia, ahora solo le queda reprocharse y pensar en que hubiera pasado de tener un poco de valor y le hubiera revelado su amor.

Lo alcanzable ha muerto
Martes 23 de febrero, un día en el que Carlos perdió todo lo que podía soñar y que para él nunca le fue inalcanzable, pero a las 2:30 de ese día, murió lo que para él era alcanzable hasta ese día. Ese día fue el día en el cual murieron todos sus sueños.

Miércoles 24 de febrero, Carlos se sigue reprochando el no haberle dicho todo lo que sentía a Julia, seguía pensando que era culpa de él que ella no supiera que hacer en ese momento de flaqueza. Pero toda su familia trata de hacerle entrar en sus cabales para que se deje de perjudicar y no se lamente más.

Jueves 25 de febrero, un día en el que Carlos muere con sus sueños y con su amor, si, Carlos no aguantó sus sentimientos encontrados y simplemente se suicidó con la firme intención de calmar lo que sentía, pero lo único que hizo fue buscar la salida fácil. Carlos nunca se puso a pensar que lo único que él tenía que hacer era poder encontrar sus sueños con alguien que si valorará lo que él quería hacer por ella, pero así somos los hombres, nos gusta el sufrimiento y cuando es demasiado buscamos la salida fácil, la cual es matar y enterrar nuestros sueños, aunque eso quiera decir morir literalmente.

El suicidio del lenguaje

Era una tarde lluviosa, con un clima frío lleno de tempestad, pero esa tarde marcaría a una familia muy humilde y a un psicólogo, papá de la mejor amiga de la hija. Esa reunión de personas se dio por el lastimoso suceso del suicidio de la hija menor del hogar, se juntaron para poder entender la situación y el motivo del porqué se quitó la vida, pues hay una carta en la cual explica el porqué de la repentina decisión.

Carta: Adiós mundo, no puedo más con mi vida, no cuento con nadie en los momentos difíciles y en los momentos en los cuales realmente necesito ayuda, sé que esta es la mejor decisión pues ni a mi propia familia le importará lo que voy a hacer, sé que al hacer esto estaré mucho más tranquila y ya no será una carga para mi familia y amigos que no merecen cargar conmigo. Espero que todo lo que yo sentí en esta vida no lo sienta nadie. Espero sean felices sin mí. Solo recuerden que si he hecho esto es para poder sentir que mi alma sea libre, por que si en vida no pudo serlo tal vez después de la muerte si lo sea.

Reacción de la mamá: No puedo creer que está pasando, era la peque de la casa, nunca nos enteramos de que ella pensara en suicidarse, no, no, esto no esta pasando……. Mi bebecita no puede estar muerta, no, esto no pude ser verdad. Mi niña siempre fue alguien contenta, alguien que siempre se reía….. ella era la risa de la casa, como quisiera poder tener un segundo chance de poder hablar con ella sin ser tan fría y cortante… Yo la maté, por mi se murió mi hija… Llora con desconsuelo.

Reacción del psicólogo: Señores, lamento su pérdida, sé que es un momento de dificultad, pero tengo que informarles que lastimosamente su hija sufría de un trastorno de depresión mayor, esta muy propensa en jóvenes, pues se da por falta de afecto, por las constantes burlas y desinterés de todo su entorno. Según se ve en esta carta, ella tenia todos los síntomas necesarios para poder diagnosticarla, sé que no soy quién para decirles cómo tiene que ser la crianza de los primogénitos, pero lastimosamente los principales culpables son ustedes, lamento decirlo así, pero deben saber la verdad, pero por desgracia por más que en algún momento se llegara a medicar con Inhibidores selectivos de la re captación de serotonina, con Heterocíclicos y demás antidepresivos que se le dieran no íbamos a poder evitar este terrible acontecimiento.

Un equipo de fútbol en una sola persona

¿Por qué el título? Son once jugadores en el equipo de las cuales tengo características de cada uno y sé que tengo que sacar de cada uno para poder ser la persona que yo considero que soy, tiendo a ser muchas veces como un portero, un solitario que simplemente tiene la compañía de tres parales, que tiene que ser el que debe mantener la calma en los momentos más difíciles, que debe ser el que tiene mente fría para poder arreglar los errores que muchas veces comenten otros jugadores.

Pero sé que por mi juventud muchas veces cometo errores, que no tengo la experiencia de poder predecir que pasara, soy como ese defensa que recién entra en sus cabales que tiene la responsabilidad de hacer que el otro equipo no llegue a mi portero, pero soy también un líder cuando se necesita, soy alguien que puede dar la cara por sus amigos y compañeros por más que sé que están equivocados o que no lo han hecho, soy como el capitán con una lealtad que no se puede explicar, que a pesar de que el club (la vida) le ha dado decepciones, le ha dado frustraciones, le ha dado muchas razones para llorar y para ya no seguir, pero ahí está peleando, siguiendo contracorriente y contra todos los detractores que dicen que no vale la pena seguir luchando por algo que no te regresa lo que uno trata de darle.

Soy ese mediocampista creativo, que mira lo que no muchos miran, que piensa más rápido que la mayoría y que lo único que hace es trabajar en silencio, es jugar por el equipo, que lo único importante para el es el poder disfruta de su profesión al máximo y poder hacerlo al lado que disfrute la misma pasión que él, soy ese extremo ofensivo que siempre busca ir para adelante, que siempre busca encarar los problemas y no huirles, el que siempre trata de estar libre para poder ayudar al mediocampista y poder darle la libertad de actuar, siempre busca el sobresalir por ser alguien útil al equipo, busca ser reconocido por lo que hace con los títulos colectivos, prefiere que se premie al equipo (amigos y familia) antes de el o los premios individuales.

Soy ese delantero centro, que siempre busca estar para el equipo, que busca ayudar con goles a que todos logren los objetivos planeados, soy ese delantero que pelea cualquier balón y que nunca baja los brazos por más que el partido (circunstancias de la vida) se vea perdido, siempre busca pelear hasta el final, busca dejar el último suspiro en la cancha.

En conclusión, yo no soy el tipo de persona que le hace daño al equipo, no soy la persona que daña la imagen del equipo y del club que tanto amamos y que peleamos porque al final uno no elige el club en el cual jugar, sino que el club sabe elegir a sus jugadores y es porque me ha escogido a mí.